
El video retrata los campos, las aldeas y atrapa también la belleza cultural y paisajística, pero no sirve para imaginar.
Extraer los sonidos, soplidos y ruidos residuales de las cintas, mimando y reordenando con cuidado puede servir para componer audioficciones. Narraciones sonoras que sí imaginan parajes dónde aún hoy persisten elementos folclóricos profundamente arraigados.
A esta le llamo “La Comarca”.